"Emociones y Redes Sociales".
No estoy en esta vida para cumplir las expectativas de otras personas, ni siento que el mundo deba cumplir las mías. (Fritz Perls)
Las emociones constituyen a cada uno de nosotros. No podemos separarnos de ellas. Tampoco evitarlas. Pero sí podemos manejarlas. Estas habilidades se aprenden, comenzando por el reconocimiento de su existencia. La consciencia de ellas es el primer paso para un correcto desarrollo de las mismas. Están ahí y son producto de nuestra historia vital, tanto de aprendizaje, como cultural o social.
El segundo escalón de este proceso lo constituye, la identificación de las mismas. Aunque parezca algo evidente, no es tan sencillo. Saber porque estamos molestos, alegres, tristes o enfadados ante algo en particular, es una tarea que exige autoconocimiento y disciplina. Si no lo hacemos, serán nuestras emociones las que nos controlen a nosotros y no al contrario.
Las redes sociales son un lugar en el cual se puede experimentar con este entrenamiento para identificar los estados de ánimo. A menudo vemos como personas, aparentemente bien, escriben distintas barbaridades. O como nosotros mismos, por la interpretación de un comentario que leemos, inmediatamente reaccionamos y escribimos una respuesta espontánea.
Esto ocurre porque creemos que lo que alguien escribe en Redes Sociales va dirigido a nosotros, de manera personal. Aunque esto puede ser así en algunas ocasiones, dependiendo de nuestra notoriedad, fama o exposición pública, la mayoría de las veces son interpretaciones personales a las que nosotros clasificamos como propias siendo comentarios ajenos o generales.
Así, si leemos que alguien se manifiesta en contra de algún tema que nos afecte porque no está de acuerdo o piensa que no es así, podemos sentirnos aludidos y actuar a la defensiva.
Si reacciono, en mi caso con respecto al tema sobre mi opinión sobre la psicología responderé y lo haré, automáticamente estableciendo una discusión o debate en el que he entrado por sentirme afectado. Aunque no fuese dirigido a mí. Si, simplemente, me tomo un tiempo y reflexiono sobre lo que puede aportarme un debate con alguien que apenas conozco (o no conozco en absoluto), me daré cuenta de la inutilidad de hacerlo. Es como si alguien estuviese dando palo al aire y yo decidiese poner mi cuerpo en la trayectoria de sus golpes.
Si aplicamos este sencillo principio en redes sociales y, en cierta medida, en muchos ámbitos de nuestra vida, seremos conscientes de como en realidad somos nosotros quienes dotamos de entidad a determinadas situaciones, empujados por un momento emocional mal gestionado.
La próxima vez que estén frente a un comentario que no les guste en Twitter, Facebook, Instagram, o Whatsapp, actúen con indiferencia ante la opinión de alguien, para evitar entrar al juego del debate que provoca enfrentamiento y emociones muy diversas, que debemos procurar conocer y controlar. Verán que, a medida que hacen esto, se sentirán inmensamente más felices.


Muy buen artículo. En la vida hay que ser como quieras ser, no como dice la mayoría.
ResponderEliminarMe alegra que este post te haya ayudado a comprender y adquirir mayor conocimiento sobre estos temas de las redes sociales y las emociones, que quieras o no van muy ligadas una a la otra.
EliminarEspero que te haya hecho pensar , por lo que veo sí, que todos tenemos opinión propia y que no debemos entrar en el juego de la pelea con otra persona para defender nuestra opinión. Simplemente, omitiendo los comentarios negativos, defiendes tu opinión sin entrar a problemas.
Espero seguir ayudando a las personas sobre temas tan importantes y que conciencian a toda la sociedad.
Un saludo,
María Núñez Medina.
La verdad creo que desde que las redes sociales están en nuestras vidas, nos hemos vuelto mas susceptible a los comentarios, nos creemos que todo es personal. Hay que aprender a respetar las opiniones y ser un poco asertivo, ya que no hace falta ofender a nadie para defender tu punto de vista. Muy buen articulo.
ResponderEliminarMe alegra mucho que te haya servido el articulo que se expone. Todos tenemos nuestro propio punto de vista y nuestra opinión, por ello, hay que saber apartar lo negativo y defender cada propio punto de vista, sin ser tan susceptible a la opinión de otros.
EliminarEspero que te haya ayudado la información expuesta, además de concienciar a las personas sobre este tema sobre emociones y redes sociales, y seguir ayudándolas a entender los distintos temas que se presentan.
Un saludo,
María Núñez Medina.